No olvides que soy tu Padre...

No hay muerto malo, dice la sabiduría campesina, en referencia de que no es bueno hablar mal de los muertos ¡déjelos descansar en paz!


Pero a los que no podemos dejar tranquilos son a los vivos, que han olvidado parte de su historia... 

Muchos de los ministros chilenos son hijos del dictador, manejados aún por el recuerdo paterno... ¡Qué bien nos haría a Chile si los que hoy dirigen dieran muestra de ser realmente demócratas y servidores del pueblo y no de una ideología libremercadista!

Joaco, te entendemos, eras un chiquillo sanito, soñador, en manos de una máquina reducidora de cerebros y voluntades.


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